Gastos de cerrajería en pisos de alquiler

Cuando se alquila un piso, el arrendador y el arrendatario deben dejar bien en claro algunas cosas, sobre toda las relativas al mantenimiento del piso de alquiler. Principalmente, deben aclarar a quién le corresponden los gastos relacionados con los servicios de cerrajería que harán falta para reparar algún asunto del piso. Por tanto, al momento de producirse una rotura de la cerradura del piso alquilado, llega el momento de preguntarse: ¿quién debe asumir los gastos de la reparación de la cerradura? ¿El inquilino o el arrendador?

No existe una respuesta correcta para esas preguntas para todos los casos, ya que normalmente la situación depende de varios factores que vale la pena aclarar antes de dar un veredicto. Lo más idóneo es que en el contrato de alquiler se establezcan claramente todo este tipo de responsabilidad para que no haya malos entendidos y problemas.

¿Quién debe pagar la rotura de cerradura del piso?

Al ser un elemento de uso continuado, las cerraduras están destinadas a averiarse tarde o temprano por mucho que las cuidemos. Por supuesto, aquellas cerraduras que sean de mala calidad, se usen muy frecuentemente y sean maltratadas, durarán mucho menos que las cerraduras que tengan las condiciones contrarias a las mencionadas. Es decir, una cerradura cara y de alta calidad tendrá una mayor durabilidad que las cerraduras baratas.

Es por ello que a un piso de alquiler siempre debe brindársele un mantenimiento planificado, el cual deben cumplir tanto el arrendatario como el arrendador según previo acuerdo. Si ni el arrendatario ni el arrendador cumplen con el mantenimiento, el piso empezará a enfermarse o, en otras palabras, sus distintas partes comenzarán a averiarse.

En el caso particular de las cerraduras, que es el que nos compete en este artículo, es necesario engrasarlas cada cierto tiempo y, sobre todo, cuando se note un poco dura para girar. Asimismo, los tornillos que fijan la cerradura a la puerta se suelen aflojar con el tiempo, por lo que es necesario apretarlos con cierta periodicidad para garantizar el óptimo desempeño de la cerradura.

Los gastos del mantenimiento y reparación del piso le corresponden a…

Todo queda determinado por lo que el contrato de arrendamiento establezca. Es decir, en dicho contrato debe establecerse a quién le corresponden este tipo de gastos, asignando responsabilidades para ambas partes. Remitiéndonos a la Ley de Arrendamiento Urbano de 1994, debemos decir que según la legislación española al arrendador le corresponde realizar todos los gastos de la reparación y mantenimiento del piso. Esto es debido a que el arrendatario le paga una cuota mensual al arrendador, donde se le cobra un monto por ese tipo de gastos.

Eso sí, el arrendador correrá con los gastos de mantenimiento y reparación, siempre y cuando el deterioro no sea imputable al arrendatario. De igual forma, las reparaciones de daños por el uso ordinario del piso también correrán a cargo del arrendatario, tal como lo establece la legislación de nuestro país. Lastimosamente, la ley no fija el tamaño de las roturas, por lo que puede prestarse para mal interpretaciones. Sin embargo, se puede determinar el tamaño de una rotura comparándola con el precio de la pieza. Es decir, una rotura de cerradura es menor a la rotura de una puerta, debido a que es mucho más caro reparar una puerta.

Sin embargo, existen tipos de cerraduras muy caros, cuya mano de obra para la instalación y reparación de las mismas son tan caras como las necesarias para reparar una puerta. De ahí a que, en algunas ocasiones, la reparación de la cerradura (si resulta barata) deberá pagarla en arrendatario, pero si resulta muy cara deberá pagarla en arrendador. Por otro lado, si la cerradura se daña por desgaste y el arrendatario solo lleva habitando el piso menos de dos meses, entonces, más allá del tamaño de la reparación, deberá pagarla el arrendador ya que no hay manera de que el arrendador la haya desgastado en tan poco tiempo.

No obstante, para evitar complicar la situación, lo mejor es que se tenga honestidad de ambas partes. Que la persona responsable del problema, lo asuma con mucha honestidad y se haga cargo de reparar la cerradura. De esa forma se evitarán fricciones y situaciones incómodas que arruinen la relación arrendador-arrendatario, aunque si es así, lo más recomendable es acudir a abogados expertos en Coslada para que actúen como mediadores y hagan llegar a un acuerdo entre ambas partes.